Un audaz ejercicio de equilibrio que une la tierra y el mediterráneo. Este postre fusiona la calidez untuosa y el dulzor otoñal de la castaña asada con la vibrante acidez de un cremeux de limones ecológicos. Ofrece un juego de contrastes térmicos y cítricos verdaderamente memorable, diseñado para refrescar y cautivar los sentidos.
